LA PASIÓN Y LOCURA DE HACER PELÍCULAS EN “LOCO MÉXICO MÁGICO”
Hace 2 horas Por Maxi Carranza Edicion Leo Altamirano 
Carlos Santos es un director, guionista y productor de cine mexicano, conocido por películas como Chilangolandia (2021), Señora Influencer (2023), ¡Qué huevos Sofía! (2025) y su más reciente estreno Loco México Mágico (2026). Esta última tuvo su avant premiere para los medios de prensa la semana pasada en el Cinépolis del Centro Magno de Guadalajara (Jalisco, México), con la presencia del director (también guionista) y del actor Daniel Sosa. En la conferencia de prensa, Mestiza Rock de Río Tercero (Córdoba, Argentina) estuvo presente y estas fueron las palabras de los protagonistas.
IDIOSINCRACIA MEXICANA
La sinopsis del largometraje es la siguiente: “un alcalde ambicioso, obsesionado en convertir Alvarado, ciudad costera del estado de Veracruz (México) en destino turístico internacional, decide filmar una película al estilo Hollywood. Con ese objetivo convoca a un equipo local modesto y con una mínima experiencia en filmaciones, liderado por un joven director que trabajaba como camarógrafo haciendo fiestas de 15 y campañas políticas”. El filme se estrenará oficialmente en todas las salas el próximo 13 de agosto a través de Cinépolis Distribución y cuenta en su elenco con los siguientes nombres: Silverio Palacios (reconocido actor, con una trayectoria de 30 años), Rocío Guzmán, Sofía Carrera —que interpreta a Melinda, una estrella pop en su apogeo artístico— Fernando Cuautle, Shani Lozano y Daniel Sosa, en su primer protagónico en la pantalla grande. El afiche de “Loco México Mágico” muestra elementos de la idiosincrasia mexicana, como el clásico sombrero ancho en primer plano, un ajolote, mariachis, una piñata y un personaje de lucha libre, entre otros ejemplos. Ese collage es explotado al máximo en esta comedia, que con mucho de ironía destaca el ingenio local y una crítica al intervencionismo estadounidense, que en este caso son los “malos” y no los “buenos”. En la película dentro de la película, los “gringos” se quieren robar a toda costa una piedra milenaria que posee poderes mágicos, en un operativo que lejos de ser una sátira es una realidad que está demasiado latente para México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos. Una novedad de la cinta es que Daniel Sosa sale de su papel de comediante que lo caracteriza, lo que significó un desafío nuevo para el actor. De hecho, no hace ni un chiste en toda la filmación, lo que cambió su mirada sobre la actuación.
PALABRAS DEL DIRECTOR
En el encuentro con el periodismo, el director contó sobre la decisión de hacer cine independiente con otra mirada sobre los estereotipos mexicanos: “intento contar una buena historia. El personaje de Juan está inspirado en mí, que empecé filmando desde muy chico e hice compañas publicitarias. La película habla de la idiosincrasia mexicana. A mí me molestó mucho cuando Trump, en 2015, dijo que los mexicanos eran todos unos violadores. En ese caso, es una responsabilidad del artista responder a esos agravios, porque casi nadie lo criticó desde la política y entiendo que eso tiene que ver con las relaciones bilaterales. Estoy harto de escuchar que hablen permanentemente del México malo. En la filmación pasaron muchas cosas mágicas. Vimos una plataforma petrolera abandonada en Alvarado y preguntamos en un comedor quién era el dueño. Coincidió que era el padre del que nos atendió y gracias a eso pudimos usarla sin problemas. El cine es una herramienta de persuasión y nos permite vernos en el espejo. La comedia no tiene por qué ser sosa, al público hay que respetarlo”, señaló Carlos Santos. También agregó que la película no contó con un estímulo oficial pero sí con el apoyo de Cinépolis Distribución, que brindó un anticipo de taquilla para que la comedia se pudiera filmar y estrenar.




